5 pasos para manejar los berrinches en niños de 4 años en adelante

Hemos aclarado en nuestro sitio una cosa muy importante: los berrinches son normales entre los 1 y 4 años de edad de tu pequeño. Después de eso significa otras cosas, por eso podemos decir que no es normal los berrinches a los 4 años o posterior.

Como padres, tutores legales o figuras paternas, tenemos una responsabilidad sobre el éxito de control de emociones de nuestros hijos. Podemos ayudar a desarrollar una relación saludable con nuestros hijos y ayudar a los berrinches desaparezcan después de los 4 años.

Los niños de hasta 10 años se les puede considerar que aun siguen en aprendizaje sobre el manejo de emociones fuertes. Un pequeño número de niños pequeños pueden tener dificultad con este tema. No pueden aún procesar emociones como la ira, el enojo, frustración, bueno, las que ya hemos mencionado antes.

Pero, aunque no es normal los berrinches a los 4 años, aún estás a tiempo de hacer algo al respecto para llevarlos por el camino adecuado.

5 pasos para manejar los berrinches en niños de 4 años en adelante

es normal los berrinches a los 4 años
es normal los berrinches a los 4 años

Primero que nada, debes reconocer la diferencia entre una rabieta simple y una crisis total, de eso hablamos en este artículo: Berrinches que duran horas. Y es importante porque hay que manejarlos de maneras diferentes. Sin embargo, aquí te mostraré los 5 pasos que necesitas seguir para que los berrinches a los 4 años comiencen a ser solo cosa del pasado.

Haz que tu hijo piense y que dé su opinión

Bien debes saber que, tu trabajo como padre/madre, es guiarlo en su camino por la vida para que aprenda a tomar sus propias decisiones. No se trata de solucionarle la vida o facilitarla, se trata de guiarlo para qué, con los procesos, pueda aprender.

Con todo esto, me refiero a que tu hijo pueda pensar en diferentes formas de manejar sus sentimientos, pero de una manera más constructiva y puedes lograrlo haciéndole preguntas. Por ejemplo:

  1. ¿Cuándo te sientes enojado o molesto?
  2. ¿A qué hora del día suele suceder esto?
  3. ¿Hay personas involucradas o algún lugar o actividad que te ponga en ese estado de emoción?

En este punto es muy importante que tu hijo vea que realmente lo estás escuchando. Pero más importante aún, escucha, pero sin que tus sentimientos o emociones se vean involucrados. Tal vez pueda decir algo que te desagrade, pero en este momento no estás regañando, estás escuchando.

Y en estos tranquilos es buena idea preguntar algo como:

  • ¿Cómo se siente tu cuerpo en este momento?
  • ¿Cómo se siente tu cuerpo cuando estás enojado?

Esto le ayudará a tu hijo a entender sus emociones a un nivel físico. Te sorprenderías de cuan bien pueden enumerar sus señas físicas.

Y es en estos momentos de tranquilidad cuando le puedes preguntar sobre algún berrinche pasado (uno que haya sido reciente) ¿Qué te puso en ese estado de ánimo hace unos días? Aquí puedes ayudarle a entender cómo fue que las cosas se dieron cuando tuvo ese berrinche.

Usa el modelo interactivo para enseñarle nuevas habilidades

es normal los berrinches a los 4 años
es normal los berrinches a los 4 años

Aprender sobre los hitos del desarrollo en los que está trabajando un niño puede ayudarlo a comprender mejor por lo que está pasando su hijo y qué podría estar contribuyendo a la ira o la frustración.

Verás, los niños de 4 años o más realmente se esfuerzan por comprender como funciona la vida, las cosas que lo rodean, por eso suelen hacer tantas preguntas. Esas preguntas que a veces pueden llegar a molestarte, pero que no debes callar y sí debes responder. Sin embargo, pueden fallar al entender las perspectivas de las demás personas. Aún siguen en proceso de aprender las reglas de sociedad y al no entenderlas, pueden llegar a frustrarse.

Las cosas se ponen más intensas cuando llegan a los 6 años pues ahora se les agrega la presión escolar, en este punto pueden ser muy sensibles a la crítica y están más pendientes de crear nuevas amistades. Así se va sucediendo conforme más va creciendo.

Por esta razón es que pueden aprender juntos. La ira y el dolor son mensajes importantes a los que se les debe poner atención. Cuando aparecen, significa que las necesidades emocionales o físicas no están completamente satisfechas, por lo que debes ayudarle a que se pregunte ¿por qué me siento así? ¿Qué puedo cambiar para sentirme mejor?

Usa la inteligencia emocional cuando el berrinche aparezca. Primero debes estar calmado tú, antes de intentar calmar a tu hijo. Tómalo a un lugar seguro donde no sea tan público (si es que están en público) y ayudarlo a calmarse.

Estando ahí, pero sin responder a su rabieta, puedes pedirle que respire lentamente para que poco a poco se vaya calmando. No intentes hablar sobre la situación mientras tu hijo tiene una rabieta. No obtendrás nada de esa situación. Así que evita alzar la voz.

Ayúdale a desarrollar hábitos

La práctica es necesaria para que los niños interioricen nuevas habilidades. La práctica puede tomar la forma de un juego de simulación, completar la tarea de manera cooperativa o probar una tarea con usted como entrenador y apoyo. La práctica genera nuevas conexiones cerebrales vitales que se fortalecen (y eventualmente forman hábitos) cada vez que su hijo maneja sus intensos sentimientos.

La práctica también brinda oportunidades importantes para desarrollar la autoeficacia: la sensación de un niño de que puede manejar sus sentimientos con éxito.

Utilice declaraciones de «Muéstrame …». Cuando un niño aprende una nueva habilidad, ¡está ansioso por mostrarla! Dales esa oportunidad. Di: «Muéstrame cómo usas tu base segura para calmarte» (base segura o lugar seguro mencionado en el punto anterior). Esto se puede utilizar cuando observes que el berrinche está comenzando.

Reconoce el esfuerzo mediante el uso de frases como «Me doy cuenta …» como en, «Me di cuenta de cómo usaste tu respiración profunda cuando te sentiste frustrado. ¡Eso es excelente!»

Practica la respiración profunda. La respiración profunda es una práctica tan simple que puede ayudar a tu hijo en cualquier momento y en cualquier lugar. Es importante practicar bastante para que sea fácil de usar cuando sea necesario.

Muestra tu apoyo en el desarrollo y éxito de tu hijo

es normal los berrinches a los 4 años
es normal los berrinches a los 4 años

Llegado aquí, ya le enseñaste algunas buenas estrategias a tu hijo para lograr calmarse. Y cada vez que logre evitar un berrinche, es buena idea celebrarlo con algunas palabras como:

  • Usaste tu respiración profunda muy bien.
  • Pudiste entender la diferencia en esta situación.
  • Estoy orgulloso por como logras manejar tus emociones.

Cosas como estas, hacen la enorme diferencia para los berrinches a los 4 años.

Reconoce el esfuerzo y fomenta la motivación

No importa la edad de tu hijo, tus elogios y aliento son su recompensa más dulce.

Si tu hijo está trabajando para desarrollar sus habilidades, incluso en pequeñas formas, valdrá la pena reconocerlo. Tu reconocimiento puede ser de gran ayuda para promover comportamientos positivos y ayudar a tu hijo a manejar sus sentimientos. Tu reconocimiento promueve relaciones seguras y enriquecedoras, una base para una comunicación sólida y una relación saludable contigo a medida que crecen.

Sin embargo, evita los “sobornos”. Un soborno es una promesa por un comportamiento, mientras que el elogio es una atención especial después del comportamiento. Si bien los sobornos pueden funcionar a corto plazo, el elogio genera una motivación duradera para el buen comportamiento y el esfuerzo.

Por ejemplo, en lugar de decir: «Si incluyes a tu hermana en el juego, te dejaré elegir el juego que jugamos después de la cena» (esto es un soborno), intenta reconocer el comportamiento posterior. “Trabajaste duro para incluir a tu hermana. ¡Me encanta ver eso!».

Recuerda que no es normal los berrinches a los 4 años, por lo que trabaja en ti primero, antes de que tu hijo pueda empezar a trabajar en el control de sus emociones. Tu apoyo y aliento, serán la base más solida en estos momentos.